Natalia Griselle, artista de la experiencia íntima y vivencial

Comenzamos el año 2017 con entrevistas, formación y nuevos proyectos que iremos comentando periódicamente en Submergentes. Hoy entrevistamos a la artista interdisciplinar Natalia Griselle (Argentina 1983). Su obra proviene de la experiencia íntima, de la construcción de su propia identidad y del proceso en que se desarrollan ambas, obra y vida.

Su obra es profundamente experimental, y para ello utiliza el medio que mejor le permite construir y expresar sus emociones y sentimientos. Fotografías, performance, collage, audiovisual, tinta, costuras, objeto, serigrafía, etc. son elementos con los que construye el presente desde la experiencia pasada. Griselle es una artista joven que sin embargo ha vivido ya mucho, ha sufrido otro tanto pero se reconstruye una y otra vez. Os invitamos a que oigáis su voz y visitéis su web con trabajos muy interesantes.

SEQUÍA Y [A]SEQUÍAS. Con esta obra audiovisual Natalia Griselle reflexiona en torno a la pérdida del primer hogar, y la búsqueda de uno nuevo.

Natalia, en tu trabajo creativo la experimentación y el proceso son vitales. Es por eso que utilizas el vídeo, la performance, la costura… ¿Puedes hablarnos un poco más acerca de este proceso?

Mi obra se construye desde lo vivencial y lo biográfico, y la mayoría de las veces, comienzo a trabajar en algo no siendo consciente del todo. Tengo una libreta, una especie de diario en el que voy escribiendo e indagando en cuestiones diferentes, pero conectadas de alguna manera. Y son esas conexiones las que me ayudan a enfocar un nuevo proyecto.

Cuando comienzo un proceso, intento ser lo más rigurosa posible. Se trata de analizar y estudiar el marco teórico conceptual, para darle cabida a la parte más creativa, aunque ambas cuestiones van a la par. Me interesa leer ensayos que se relacionen con lo que estoy trabajando en ese momento, aunque también leo literatura. Otro factor imprescindible en mi proceso es el visionado de películas, lo considero vital para mí, y es parte de mi vida cotidiana. Es por esta razón que mi trabajo, en algunas ocaciones, mantiene un diálogo con lo cinematográfico, con la construcción de las imágenes.

Por otra parte, me gusta mucho la idea de tomar el papel de una especie de antropóloga, o de investigadora en algunos casos. Creo que desde el arte se puede generar un conocimiento que trae como consecuencia una serie de preguntas, cuestionamientos acerca de nuestra realidad, sin tener respuestas ni soluciones concretas, pero que ayuda a que nos planteemos otras alternativas a las que vienen dadas.

“Narrativas Cartográficas del Hábitat”. trata de un proyecto generado desde el espacio del hogar, manteniendo un constante diálogo entre la identidad y la memoria.

Reflexionas en varias de tus obras sobre el espacio de la casa, la memoria y el álbum familiar, esta reflexión proviene de experiencias propias?…

En mis últimos proyectos artísticos he estado trabajando con una línea temática marcada por la memoria personal y colectiva, y con el diálogo que se genera entre lugar de pertenencia y construcción de la identidad, desde un prisma autobiográfico.

Desde muy pequeña la fotografía de álbum familiar ha llamado mi atención. Recuerdo que en mi familia teníamos muchas fotos, pero no se conservaban correctamente y estaban dispuestas sin ningún orden cronológico. Mi madre, que era la encargada de inmortalizar los recuerdos familiares, las tenía sueltas en varias cajas, y aunque ésto no fuera lo más idóneo, se podría decir que este hecho me ayudó a interectuar de una manera más directa con la fisicidad de esas fotografías, pues las podía tocar, intercambiar. Armar y desarmar historias. Rayar, recortar. Aunque no fuera consciente de ello, todas estas experiencias de la niñez despertaron cuando comencé a estudiar fotografía a los veintiocho años. Entonces, tuve que hacer un proyecto con la técnica de la “re-fotografía”, y así fue como comencé a trabajar, como cuando era niña, construyendo imágenes, recortando, pegando y remezclando las fotos de mi niñez: creando collages, técnica que me permitía combinar diferentes temporalidades en un mismo espacio.

Creo que mi situación de inmigrante ha ayudado a tener que recurrir a los recuerdos más tangibles: mi álbum familiar. Cuando viajé desde Argentina hacia España, traje conmigo muchas de las fotografías de mi madre, y en mis últimos trabajos he profundizado en esas imágenes para hablar del hogar, la familia y la memoria.

En “Todas las casas” se hace referencia a los movimientos migratorios incidiendo en lo espacial y emocional.

¿Cual es tu opinión sobre el arte reivindicativo, el arte feminista o el arte que hace visible problemáticas actuales?

El feminismo nos abrió un nuevo camino artístico y fue uno de los movimientos culturales más importantes de la historia del siglo XX. Todo ello contribuyó a la exaltación de lo personal, de la experiencia individual, para construir una historia de mujeres y reconstruir el pasado de una historia negada bajo el ala patriarcal. De esta manera, el arte feminista supone un acercamiento fundamental a la construcción de la identidad, y nos sirve, en gran medida, para entender el auge y surgimiento de la autobiografía en el arte contemporáneo. Por esto, creo que es de gran importancia la relación que el feminismo guarda con estas nuevas narrativas. Asimismo, si bien mi trabajo no se corresponde activamente con el arte feminista, sí que lo hace con la identidad femenina y la experiencia como mujer, pero desde un lenguaje más poético que también reivindica mi posicionamiento como mujer feminista.

En ese sentido, creo que las prácticas artísticas reivindicativas son esenciales para seguir luchando contra la represión femenina a nivel social, político, familiar, sexual y cultural. Pues, es imprescindible que sigamos construyendo una segunda parte en la historia de occidente, para completar la primera parte, la relatada por el patriarcado.

En los fotomontajes “Pasado Contínuo” bucea de lleno en el álbum familiar para retener la memoria y transformarla.

Actualmente qué estas realizando, ¿cuáles son tus proyectos a corto plazo?

En este último tiempo he estado indagando en la relación que se establece con el hogar, y con aquellas que mantenemos con nuestro espacio vivencial, en las maneras de habitar.

Recientemente me he mudado a un nuevo lugar, y estoy en un proceso de observación e interpretación de lo que me rodea. Documentando todo el proceso de construcción de este nuevo hábitat, que poco a poco se va transformando en hogar.

Tengo pensado realizar una serie de relatos en torno a este proceso, desdibujando los límites entre escritura, fotografía, video, y performance.

Estoy dejando que este proyecto fluya hasta que él solo me dé una señal y comience a materializarlo poco a poco. Pero es un proyecto muy joven, y diferente a los que he venido haciendo en los últimos tiempos.

Os recomendamos que visitéis la web de la artista y exploréis por los distintos trabajos.

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